Texto: Jerónimo Ricardo Franco Zamora*

Fotos: Cortesía de Periférica

Tijuana es una ciudad fronteriza única en el mundo. Debido a su ubicación estratégica y los rasgos culturales que la caracterizan se ha convertido en uno de los semilleros de creatividad más importantes de México. En ese sentido, cuando se habla de arte contemporáneo y de cultura pareciera inevitable mencionarla como un epicentro productor. Sin embargo, de acuerdo a testimonios de algunos agentes culturales locales, todo esto es un mito ya que en Tijuana la dinámica artística no es tan boyante ni particularmente relevante en lo que a las artes visuales se refiere.

Por mencionar un ejemplo, el curador e investigador de arte tijuanense, Eduardo Lozano, señala que los artistas de la zona no conciben la labor creativa como su actividad económica principal. En ese sentido, el curador considera por demás problemático el hecho de que quienes se llaman artistas tengan profesiones u oficios primarios y que dejen el métier artístico como segunda o tercera opción, o incluso como un hobby. ¿Qué nos dice esto sobre lo que sucede dentro del ecosistema cultural tijuanense?

Sin duda, existen ejemplos interesantes de espacios o galerías alternativas, así como de artistas y organizaciones que promueven el arte más allá del Centro Cultural Tijuana. Entre ellos destacan Nett Nett, Relaciones Inesperadas, el Cine Tonalá, Deslave, Galería la Blástula, Index Open Studio, la Caja Galería, Enclave Caracol o Arte 206 Contemporáneo. De igual manera, existen eventos y festivales como Entijuanarte, Tijuana Zine Fest, el Festival Internacional de Fotografía de Tijuana o Tijuana Performera que, aunque no están ligados propiamente al arte contemporáneo, han contribuido a potenciar la posibilidad de una escena artística más consolidada.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos y a juicio de muchos, la oferta no es lo suficientemente variada ni está lo establecida que debiera debido a que la demanda pareciera no estar a la altura. Es decir, da la impresión de que no hay ni suficiente público interesado, ni suficientes canales de distribución y eso, en última instancia, afecta en gran medida al mercado del arte en general. Por tal motivo, resulta más que común que buena parte del sector se dedique a varias cosas y no pueda hacer del arte su modus vivendi.

En Tijuana hay artistas que curan y escriben, así como curadores que escriben y hacen arte; estos conceptos y profesiones se han vuelto intercambiables dada la necesidad de supervivencia. Y es que dada la precariedad asumida del gremio la gente hace las cosas en el afán de que no muera la cultura, pero esperan muy poco a cambio de su labor.

Se presenta una precarización obvia del sistema, más allá de que, en realidad, no hay agentes especializados en las diferentes áreas del arte contemporáneo, y esto es en todos los niveles, tanto nacionales como internacionales, es una característica que ha ido creciendo cada vez más, comenta el curador artístico.

-Daril Fortis, investigador artístico

Al respecto, Fortis, radicado en Tijuana desde hace algunos años, afirma que debido a que hay muy pocos curadores, críticos y art dealers, Tijuana se ha vuelto rebelde en materia de cultura. Para el investigador uno de los principales lastres históricos de la zona es la limitada educación artística en la frontera. Además, si bien las dependencias de gobierno en Tijuana cuentan con una agenda que deben cubrir año con año para la designación de su presupuesto anual, carecen de una coordinación interinstitucional, es decir, no existen acciones

conjuntas ni colaboración entre ellas. Y lo mismo sucede con los artistas o agentes culturales, ellos también trabajan solos. En ese sentido, Fortis puntualiza que una propuesta sería conformar un conjunto sinérgico organización-gobierno, que alimente las necesidades de ambas partes y así, logre un impulso multidisciplinario efectivo.

En conclusión, si bien Tijuana es un referente de la cultura y el arte contemporáneo y su localización geográfica es factor clave para entender los procesos creativos que en ella se generan, el panorama económico de la región obliga a los artistas a dejar de lado su producción en aras de ganarse la vida. En ese sentido, resulta imprescindible que tanto las instancias de gobierno como los espacios independientes trabajen de la mano con el fin de fortalecer la escena, profesionalizar a agentes y generar públicos.

*Es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Mexicana. Ocupó el puesto de “Prensa y atención a medios e información” en el Colegio de la Frontera Norte. Actualmente se desempeña como periodista independiente cubriendo principalmente temas de cultura, migración, derechos humanos y violencia.