Texto: Alejandra Rueda Villaurrutia*
Fotos: Cortesía Ana Francis Mor/ Las Reinas Chulas
Video: Antonio Morales Rosado

Ana Francis Mor, actriz, dramaturga y activista feminista, nos cuenta en entrevista acerca de sus diversos proyectos dirigidos a descolocar del imaginario social la figura tradicional de la mujer para otorgarle dignidad. Ana Francis, a través de sus múltiples talentos, busca incurrir en el territorio de la dramaturgia mexicana, a través de la sátira y la parodia. En ese sentido, el teatro-cabaret resulta ideal para tal propósito, pues sirve como medio de información y de educación política. Es así que la compañía Las Reinas Chulas, de la cual es integrante, busca elaborar y representar discursos que visibilicen a las mujeres como seres fuertes, inteligentes, felices, en fin, como dueñas de sí mismas.

Apropiarse de los espacios de voz en México es crucial para transformar la realidad. Al respecto, Mor comenta que, más que en la actuación, “el poder está en la dirección de las obras… hacer lo que se nos dé la gana es una acción privilegiada y transgresora”. En ese sentido, cabe mencionar que, en las muestras de teatro nacional, el número de dramaturgas y directoras suele ser reducido y que las políticas culturales no son equitativas para hombres y mujeres. Mor afirma que “el patriarcado sustenta viejas narrativas y cuando se le presentan otras nuevas las considera incompletas porque no se hallan en su lógica”. Asimismo, la escritora y estudiante de teología arremete en contra de los discursos donde los personajes de las mujeres siempre caen, desaparecen o mueren. Ana Francis exclama: “¡Basta de eso! ¡Se requiere que nosotras contemos nuestras historias y cambiemos la Historia!”.

Dos proyectos cruciales en los que la autora participa son la Liga de Mujeres Mexicanas de Teatro y el Encuentro Nacional de Mujeres en Teatro, hábitats de propuestas desafiantes, donde en palabras de Mor: “Nos acompañamos en este grito de rabia, en este acto de justicia colectiva”. Otro proyecto importante que menciona son los Semilleros, organizaciones comunales e independientes, así como las Publivíboras, el antipremio a lo más sexista, clasista y racista de la publicidad.

Para finalizar, la autora nos orilla a reflexionar: ¿Por qué no cuestionamos cómo construimos los roles de género en los personajes? ¿Por qué si hay una emergencia de violencia de género en el país, no hay una emergencia de violencia de género en nuestros escenarios?

* Licenciada en Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ayudante de investigación en el Instituto de Investigaciones Estéticas dela UNAM.