Texto: Ana Bertha Bardales Sosa*

Foto: Cortesía Centro de la Imagen

Video: Esperanza Islas Arroyo **

En esta edición de Foto México 2019 se expusieron diversas voces y miradas de mujeres mediante una producción artística de calidad. En ella se puso al centro la fotografía en tanto dispositivo de la memoria, pero también como detonador de conversaciones sobre lo que significa ser mujeres en la actualidad; nuestra identidad, corporalidad y sexualidad. Como parte de este festival, se llevó a cabo un recorrido de CuentaFotos por las exposiciones presentes en el Centro de la Imagen. El objetivo era tratar de romper con los tabúes y plantearse cuestionamientos acerca de temas como el aborto (temática que aparece en la instalación On Abortion), la prostitución (como se hace visible en Welcome to Lipstick) y el erotismo (representado en la exposición Carnival Strippers), por mencionar algunos.

A través de imágenes tomadas por fotógrafas que buscan crear un espacio de diálogo en torno a la mujer, se condujo al espectador a una serie de reflexiones sobre lo que se está viviendo en la coyuntura actual. Ya no se trata solo de visibilizar la problemática que se suscita día tras día en cuanto a la violencia ejercida contra la mujer, ni tampoco de levantar la voz nada más, se trata de implementar acciones que construyan un mundo donde prime el respeto entre géneros, donde haya vasos comunicantes que formen puentes y no barreras, y donde se dé a conocer la manera en que las mujeres ven el mundo que les rodea y cómo muchas de las veces se encuentran en estados de vulnerabilidad.

En entrevista exclusiva para ANTiDOGMA, la poeta y cuentafotos Gabriela Villa compartió con nosotros su visión acerca del empoderamiento de la mujer y la importancia de la fotografía en tanto que es polifuncional.

Los siete relatos que creó a partir de la observación de fotografías tomadas por mujeres como Susan Meiselas, Maya Goded, Laia Abril, Rosa Gauditano, Luz María Bedoya y María Eugenia Chellet, sensibilizaron al público porque la imagen que se ve, cobró mayor fuerza al hacer uso de la palabra. Algunos de los títulos de estos fotorrelatos son La transgresión de Eva, 18 kilos, Hermandad, En la frontera el calor duele y Dejar la Habana.

En cada fotocuento, el público fue testigo de esa soledad, de esa vulnerabilidad, del desengaño y desencanto de la vida, de esa lucha constante por la supervivencia. Como se deja ver en el siguiente fragmento de uno de los fotocuentos: “Todos los padrotes tienen esa forma de operar; van por ahí, por la vida, como enamorando… Aprendí algunos verbos que nunca hubiera querido conocer: chupar, coger… recibir, trasladar, facilitar… y sobre todo, sobrevivir… Aquí en la frontera, el calor duele y se te mete en los huesos, porque respirar te quema”.

Desde el punto de vista de Villa, ser cuentafotos hace que la combinación de la imagen con la oralidad literaria se vuelva una cuestión transdisciplinaria en la cual se origina un “diálogo con la imagen para convertirnos en receptores y copartícipes de la obra de artistas visuales”. Para ella es necesario tejer nuevas formas de comunicarnos, teniendo vasos comunicantes alternativos que nos permitan reinventar cómo contarnos, de modo que se hable “con lo masculino, con lo femenino, con la otredad”.

* Licenciada en Letras Iberoamericanas por la Universidad del Claustro de Sor Juana. Trabajó en el INBAL. Ha sido publicada en diversas revistas digitales así como en los números 1 y 2 de ANTiDOGMA revista de arte y cultura.

** Licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UNAM, egresada de la Escuela de Fotografía y Publicidad George Eastman. Fotógrafa participante en múltiples exposiciones colectivas. Colaboradora de los documentales Semilla en resistencia y Cepasúchitl, así como de ANTiDOGMA.