Texto: Brianda Ramírez Lindemann* | Fotos: Cortesía Marianela de la Hoz | Video: Rafael Pagaza Nogeratt**

El arte sirve para decir aquello que las palabras no permiten; esto aplica para Marianela de la Hoz, para quien la pintura es algo así como su lengua materna. Su obra, siempre figurativa, diminuta, cuidada y con tintes de surrealismo es, para ella, la mejor manera responder al mundo. Inspirada sobre todo en la literatura, en su familia y en ella misma, en sus piezas siempre están presentes el ser humano (hombre, mujer o quimera) y la complejidad emotiva de sus universos interiores.

Marianela lleva una vida rutinaria en la cual dedica la mayor parte de su día a pintar, ése es su universo y lo disfruta enormemente. Dado el formato de su obra, la artista se ha decantado por la técnica milenaria del temple sobre huevo ya que, como ella misma dice, cada capa tiene vida, no se puede tapar, sino que construye parte del resultado final. Sus cuadros pueden tomar años en estar listos, pero al terminarlos se sorprende incluso a sí misma.

Originaria de la Ciudad de México, Marianela tiene más de quince años viviendo en San Diego, California. Su camino dentro del mundo del arte nunca ha sido tan claro, diseñadora gráfica de profesión, se encontró con la pintura desde muy chica, pero no decidió adoptarla como empleo sino hasta después de haber trabajado muchos años y haber sido madre de dos hijos. Para ella, ser pintora es darse el permiso de ser feliz, a pesar de la controversia que puedan causar sus obras.

La artista se rehúsa a explicar su arte ya que está convencida de que éste debe ser una experiencia individual para cada uno de los espectadores. Sin embargo, sus poderosísimas imágenes suelen estar acompañadas por frases o relatos cortos (de pequeñísimo tamaño) que dirigen un poco la mirada de quien las observa.

Ir por la vida con un cuadernito es su modus vivendi, uno nunca sabe cuándo se encontrará con la siguiente inspiración para una pieza. Últimamente, Marianela ha decido pintar sobre el lado oscuro del humano, el cual considera un campo poco explorado. Destejidas, su próximo proyecto, es una profunda exploración de lo femenino, inspirado en la mítica Penélope quien, rehusada a casarse con otro hombre que no fuera su marido, decide esperarlo tejiendo de día y destejiendo de noche. Toma esta historia para dejar hablar a las mujeres de todos los tiempos, de todo el mundo, destejiendo así sus relatos. Acusando a un dios es una pieza en la que cuatro mujeres acusan a Zeus de haber engañado y violado mujeres múltiples veces; ésta contempla el simbolismo original y, mediante una licencia creativa, lo resignifica al concederle la voz al sujeto femenino.

Marianela se despide recomendando paciencia a las nuevas generaciones, para trabajar como artista se tiene toda la vida, uno forma parte de un proceso en el cual debe dejarse fluir.

Marianela de la Hoz
Marianela de la Hoz

* Alumna de octavo semestre de Comunicación y gestión de la cultura y las artes en la Universidad de la Comunicación.
** *Alumno de segundo semestre de Animación en la Universidad de la Comunicación.