Texto: Jesica Bastidas Cruz* | Foto: Cortesía de Gabriela Muñoz

Videos: Andrés Rivera y Rafael AlbertoPagaza Nogeratt

Laurie Penny, escritora y periodista, en su ensayo Change the story, change the world (Cambia la historia, cambia el mundo) hace un recuento de la presencia de mujeres y personas no binarias como protagonistas en la cultura pop. En él enuncia a Starwars, Orange is the New Black, Mad Max y más, como narrativas que demandan nuevos héroes y nuevos viajes, y resalta la importancia de estas historias no sólo como espejos, sino también como ventanas para empatizar con vidas que no hemos experimentado antes.

En esta ocasión llevaremos la mirada hacia unas heroínas particulares cuya acción agrega una capa de transgresión a la narrativa tradicional ya que nos aventuran con ternura y en picada hacia el fracaso. ¡Dames y caballeres! ¡Niñes y niñes! ¡Con ustedes, LAS PAYASAS! Las hay grotescas, sensuales, trans, travestidas, groseras, inocentes, pícaras, inteligentes, bobas, en fin… de todas las formas, siempre listas para mirarnos a los ojos, y construir y destruir mundos con tal de arrancarnos una carcajada.

Nuestras heroínas empezaron su odisea fuera del escenario… hace muchos años… pues la payasería ha sido, históricamente, un arte “exclusivo” de humor masculino, creado desde lógicas en las cuales los roles de mujeres se limitaban a ser objetos de deseo o musas de los payasos. Así, la incursión de las mujeres como sujetas dentro de la escena fue un paso que implicó la rebelión, la curiosidad y la tenacidad de mujeres que decidieron no escuchar la cantaleta de “las mujeres no pueden ser payasas”. Entre ellas tres grandes payasas mexicanas que han abierto trecho en el mundo del humor y a las cuales tuvimos la oportunidad de entrevistar: Nohemí Espinosa, Darina Robles y Gaby Muñoz.

Nohemí Espinosa es actriz, docente y directora, especializada en comedia y clown. Desde hace 17 años se reconoce en evolución continua. Partiendo de despertares sexuales y búsquedas antisistema hasta alcanzar una madurez marcada por los cambios que la maternidad produjo en su cuerpo, su esfuerzo se ha caracterizado por generar espacios de exploración de humor “femenino”. Este objetivo la lleva a fundar y coordinar desde 2016 el Laboratorio de Clown Femenino, un espacio de docencia y profesionalización que pretende acercarnos a un futuro deseable en el que la presencia de payasas en espacios y festivales deje de ser visto como mera cuota de género. Nohemí se inspira del ejemplo de Annie Fratellini (cuarta generación de una famosa dinastía de payasos franceses), quien fundara una escuela y revolucionara la tradición familiar al encontrar a su payasa, aún cuando le decían que no podía por ser mujer.

Darina Robles es payasa teatral, social y de hospital con una licenciatura en Historia del Arte. Su carrera inicia 20 años atrás en la École Philippe Gaulier en Francia, donde encuentra a su payasa Atanasia, con quien regresa a México para producir, dirigir e interpretar su espectáculo La creación del mundo. El camino que recorre con Atanasia inicia muy solitario pero se llena rápidamente de compañeras. Brasil le revela que, además de ser payasa, es mujer, y la introduce a un tejido de encuentros, festivales y conexiones de payasería femenina que la llevan a fundar en México la Red de Payasas Mexicanas. Así, Darina se vuelve tejedora de redes y alianzas en los países que visita. Defiende el arte del payaso como agente de transformación emocional, cultural y social como una veta de acción vital. Principio bajo el cual funda LLAVEN NÜ (Riendo juntos), un Festival Nómada de Payasx Intercultural. ¿Su motor? Su raíz indígena que le inculca el cuidado por la creación de encuentros comunitarios desde la cultura de paz.

Gaby Muñoz es una artista con experiencia en teatro, circo y ópera en México y en el extranjero. Inspirada por estos tres lenguajes, crea su propio universo y huye de toda categorización. Hace diez años llegó al clown por un sentido de pertenencia: ahí encontró que ser ella misma era válido y provocaba un efecto; de ahí que sus temas de creación giren en torno a la búsqueda de la identidad. Como grandes momentos en su carrera nombra el trabajo social en comunidades, pues ahí aprendió sobre la escucha, el estar y el conectar con la gente a partir de ver a los ojos. Al hacer un ejercicio de proyección a 10 años, Gaby reflexiona asustada sobre la posibilidad de un mundo solitario, contaminado y lleno de plástico, y reconoce que ella prefiere pensar en los colores, las plantas, el amor y e sus amigos, para recordar que hay que insistir en la importancia de la sensibilidad, la conexión y la comunidad.

Estos cuantos párrafos no son suficientes para abarcar el universo que estas mujeres representan ni para ahondar en el debate en torno a lo que es y no un humor “femenino”; baste señalar que es un humor sin género apto para todo público. La invitación: revisen el video con las entrevistas completas, sigan de cerca a estas mujeres y déjense contagiar por las nuevas oleadas de payasas que nos estamos preparando para dar vida a nuevas heroínas y emprender nuevos viajes. Las semillas se plantaron y vamos floreciendo juntas.

Payasas cambiando historias
Payasas cambiando historias
* Co-directora y actriz de la compañía mexicana El Gallinero Teatro, liderada por tres mujeres comprometidas con la investigación profesional del humor en escena: https://gallineroteatro.com.mx/